a a tiene, por fuerza, que vivir en un país de. lengua extranjera, aprende, por lo general, rápidamente la lengua porla «simple práctica y sin haber profundizado la gramática. El alumno obligado porsu profesor, a leer, para cada leca ción, un trozo de un libro i7zleresa2zíe, con la simple ayuda del diccionario, del sentido común y del deseo de saber lo que sigue, aprende prontamente a leer, a fuerza de práctica. El no podrá siempre decir por qué razóntal frase, con una construcción muy dife rente de la castellana; es correcta, pero sél sabe que es correcta y, para quien «desea ante todo leer y escribir y no enseñar, eso basta. El provecho sacado de este método es doble, yacelen la rápida adquisición de las lenguas ex. tranjeras cuyo conocimiento es hoy indispensable, y también en la adquia sición de conocimientosadicíonales toi mados de aquellas obras, frecuente mente de primer orden, que no han sidotraducídas al castellano. El profesor de francés o inglés, al aplicar los profesores de geografía, historia,. ciencias físicas y naturales. una lista. de las obras extranjeras cuya lectura ellos recomiendan.
La biblioteca de un colegio de segunda enseñanza o de una escuela.
primaria tiene que ser una biblioteca circulante. Cada alumno, cada profe sor, debe tener el derecho de llevarse. para su casa a lo menos un libro a la vez y de guardarlo a lo menos una semana. Algunas personas hacen objeciones a la circulación de los libros, basándose en, el peligro que corren éstos de serideteriorados, perdidos o robados. Tal objeción proviene de una concepción respetable pero erronea del libro y de su objeto. Hasta mitad del siglo xxx, una biblioteca era consíde rada como una colección de libros, los cuales debían guardarse tan celosamente como las antigüedades de un ltluseo Nacional. Laidea que me hago de una biblioteca escolar es algo diferente; veo en ella únicamente un foco de luz. Los libros sirven únicamente si son leídosÏLibros útiles son útiles exactamente en proporción del número de personas que los leen. Libros que quedan siempre sobre un estante, aunque sean libros excelentes, son mas nocivos que útiles pues ocupanespacio, exigen cuidados y no dan nada en compensación. En el caso de los libros y como en el de los hombres, servir y perecer es mil veces preferible a vivir y ser inútil. Dónde está el general que rehusa librar unabatalla porque algunos de sus soldados bien pudieran resultar heridos o muertos? E! deóer prinzorrlízzl del o de los profesores encargadas de la ad7zzí7zz s! rzzció2z7 e una: bió íoleca escolar es ¿Buscar díaríameníe zzzedíos ¡nuevos de aunzentar la circula este método, debiera pedir siempre a. L.
e Repertorio Áflzérzbanan rió. de sus líórós. La, llegada de un librovnuevo a la bibliotecadel colegio debiera ser señalada por una reunión de media hora de todos los alumnos, en la cual el recién llegado será pre sentado por el profesora cuya asigna¿tura corresponde, dándole éste una buena recomendación, haciendo de él una breve reseña y, de su autor, una corta biografia. Cada profesor; durante el año, debiera imponer a cada alumno como parte integrante del curso, la lectura de aquellos libros que él juzga más propios para despertar la afición a la ciencia que enseña y a la sana lectura en general.
lI Iay, por otra parte; algunos medios de prolongar la vida de un libro en la biblioteca circulante de una escuela sin disminuir mucho su circnlación, Uno de ellos consiste en exigir, de cada alumno, al principio del curso, el depósito de una pequeña cantidad de dinero representando aproximadamente el valor medio de un libro de 1a biblioteca. Al fin del curso este depó. sito será restituido al alumno, salvo el caso en que este hubiere perdido, por negligencia evidente, unode los libros que le fueron confiados. Una biblioteca escolar debe lvivir, es decircreeerÏ Toda biblioteca que no contiene en sus estatutos una cláusula para su aumento anual y que no posee una renta fija y segura para hacer efectiva esa cláusula estrï enferma o moribunda. Los librosse destruyen y se pierden y el contenido de mucho de los que quedan pierde cada año de su valor. Estudiantes de zoologia podrán quizás sacar hoy todavía algún provecho dela lectura de la famosa Historia Natural de Buffon, pero cuánto mejor emplearian su tiempo leyendo un tra tado moderno de Zoología, aun de los más elementales! Cuando está bien ad: ministrada, cuando es respetada y querida de todos, la biblioteca de un colegio da resultados equivalentes al trabajo de varios profesores; debiera. recibir un sueldo equivalente al de uno de ellos, para su alimentación, es decir para la compra de obras nuevas. El catálogo de la biblioteca de un colegio de segunda enseñanza puede parecer un detalle sin importancia; Fnvw v v gw v vw r Si es usted 2m fianzaalor (le ózzezz gust o, llame al Teléfono 374 y pida los puros que elabora la GRAN FÁBRICÁ DE PUROS PINOS. DE PAso DE LA VACA. 300 varas al arte de la esquina Noroeste del Mercado.
LA o. 21 nada de lo que transforma ignorantes en hombres debe menospreciarse. El catálogo va donde la biblioteca in tota no puede ir, enllas familias, y allá puede despertar el interés del padre. de la madre, del hijo mayor salido de.
las escuelas. Paralser completo, este y catálogo debe ser compuesto dedos partes, un catálogo impreso y otro de tarjetas ¿contenidas. en un mueble ad Izoc. Un nuevo catálogo impreso se publica cada dos, cinco o diez años, según los recursos de que dispone la biblioteca; El catálogo de tarjetas contiene todas las obras nuevas, desde la que llegó a la biblioteca el día después de la publicación del catálogo impreso hasta la que llegó hoy mismo. Ambos catálogos dividirán las obras por orden dematerias y por orden de autores. En la división por materias, el bibliotecario adoptará la clasifica. ción decimal hoy en vigor en las 1ne jores bibliotecas delmundo, que tiene la ventaja de permitir. la suddivisión al infinito de cualquier ramo de los conocimientos humanos y la de indi car, por medio de algunas decimales, la naturaleza exacta de cada una de las obras así catalogadas. Pero, y no puedo cansarme de repetirlo, libros numerosos. biefcatalogaa dos,:buenos y aparentemente útiles. son inútiles si los profesores no han tomado por lema las palabrasuna vez aoídas por San Agustín: Talle, 142. En la escuela veo, ante todo, un medio de conducir al alumnoel libro. No concibo una escuela que no. se preocupa de lo que haránhsus alumnos una vez salidos para siempre de sus aulas.
De los dos factores primordiales de la educación, la palabra del maestro y el libro, el segundo me parece a la vez hoy el más importante y el más descuidado. Lainfiuencia de la escuela se ejerce durante algunos años; la del libro durante toda la vida. En la es.
cuela, los compañeros íntimos del alumno son jóvenes como él, con lascualidades y defectos de la. juventud; pero el joven que ha adquirido, en la escuela o fuera de ella, el hábito de las lecturas sanas, tiene en adelante como compañeros fieles, y queridos, los mayores y mejores espiritus de todos los tiempos y. de todos los paises.
Tales compañeros tenderán siempre a alejarle de las amistades vulgares o; degradantes y le conducirán, temprano o tarde, a buscar la realización delun ideal elevado, a seguir el admirable.
consejo dado a los filipensesporel apóstol de los gentiles: En fin, lzernzanos, que todo lo queÏes verdadera. ado lo ÍZÜÍZESÍO, todo lojusía. qdo lo santo.
todo lo amable, lodo lo. netas de 62cm nonzáre; si Izay algrzma vírlud, y si ¡my a ¿gruua alabanza. aizsad en asia es cosas. e Gnsmvo Mrcnann Este documento es propiedad de la Biblioteca electronica Scriptorium de la Universidad Nacional, Costa Rica