Archivo rebelde fr
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No se ebcmos cuál fue el último libro de don Santiago. 1ué tal tez el inici de )co. su muerte, es decir, el ejemplo de toda su Lida puesto definitiva nente, al dia, de su gran silencio. qu último libro impreso fué El mundo visto a los ochenta años. pero se disponía a acabar otro: Solos ante el Misterio. el libro de su última agonia :libro que quedó en preparación. Tal tez ouerria don Santiago que con él nos asomásemos al gran misterio de la Lida grande, irnisible al microsc0pio; pero ante el misterio él se presentó como los demás mortales, sólo.
Acompañado de sus obras. También de sus obras literarias er cientíificas.
Con una clara y limpia cuenta de gastos de tiempo de energia. clz. ra. limpia como la suya. Recibió cinco talentos son diez los que pudo devotcer a la divina Contabilidad, como el sierto fiel. La gran preocupación de Cajal escribió uno de sus disipulos fué crear 15 spaña científica; preocupación de raíz paralela a las de Costa, pero int finitemente más Lt icaz, porque el gran maestro de todos no sólo prediLºo. Lon que elocqumia! sino que nos dió el ejemplo del trabajo que no valdria al día siguienLe ni dinero ni aplausos, sino pura satisfacción de ha ner isto la cara a la Verdad, grande o pequeña.
Mur SL) en el tiula. Se extinguió duramente una lecLitm. lrabajó hasta. hora deiº gran ti:. je En su últinia cuartilla nos dijeton entonces los. erit dico. describia los. sintomas de la muerte. Los últimos renglones son gll. Arranco el tiempo sus últimos instantes. España y la cien rtíz)i Ln exigirle más l5. te último libro de Lj rl se divide en cuatro partes. Gllosa en la primera las tribulaciones del anciano. lin la segunda, los cambios de amniente fisico moral I)LdiL la tercera a exponer las teorías acerca de la senectud de la muerte la cuarta, a describir los paliativos. consuelos del. Ll. Curioso libro, ta. de estos tiempos, de temas poco o nada cultivados en. Lh)ui lri. 1i.:ii3f0 generoso, donde se rinde homenaje a cuanto de vivo y L:L trmattor se escrito acera de ellos l glorioso anciano leía como pudo ieer de. ttj. jo ett todo cuanto pudo aumentar su talla espiritual un codo. egui5. puntualmente los aºances filosóticos, históricos. litermios. más de todos. jtué llos que ya sólo atañiztn :L su especialidat L1LntrftL Su prodigiosa ea ¿nacided de rabajo pudo hacer escribir a Nietzsche: Cuan do hat muchas cosas que meter en él, el dia tiene cien bolsillos. Experto conocedor tel su propia máquina de pensa. el infatigable profesor la hizo rendir su tittma energia. te Un dia, hace. algunos años, notó Cajal que su cabeza a rdiájº siii que 10f LGCII la sofocación, el paseo ni el, stiencio absoluto mind; ºle dijo. Amigo mio, ha comenzado la arteno dorosrs ereb. tud. No hay oueí alarmarsel Estamos al principio, L)
jarzi i progreso del mal. sr. Le recetó iodt ro dé potasio. hat )lar; le. prolnl)to asistirgí ;a lomles sobrLealentados. suma, nacer )td de lioml)r. todo y. tjutettto ¡Bonito potven:r tí uj te. rco rLl, ecl 3dee reteº )ara ini capote Por Benjamín Jarnés mgtlfta tri en. cada fi y o hay var ios egos; eii. intim proíesmnal. sóló tino. de elloszha prevalecido los den. tbran enuo»os lui postergados ºA Llespetho 5. fcho, por dar; te) dé v itla. senil iJ eje de Mí perxonatrd ptoteqsonal ¿Alguien le exa lltijs, ttumulad1. le litºif áé)iec huen 1egnnen ata aunque sin. itr aíi convrccron que gozaba de buena salud Me auto ugesttonL una eútorr a re2u nanY decidió trabajar, morir trabajando Así, en efecto, ocurrió. no en traba jos fáciles, de pino juego. 9. no gozai)a escribieixdo, sufría. Cada cuartilla nos ¿ice me cuesta tres o cuatro copias, y jamás queda a mi gusto. ser posible, reharía ºy reíundiria todos mis libros. Siempre encuentro en ellos algo que reetifiee. o que añadir lerco y rebelde. mia de toda petrit icación. Pot e eso iamás thti. dar por acabado nada, menos aún sus libros, por miedo. Ci os con. er dos en estatuas sin vida, en rígidos monumentos de su gloria uniter sal. Rehaccr a diario su vida y. su obra. qué delicia! Yodo. quiet td ¡Qué espanto. La. tt Nbí;i:ii. Qt; al lado de esta vehememia de Cajal. oué tranqui) ial acep. taci edad, la suya! La mejor prueba es su libro El mundo Listo )a los ochen ta años. Se rodea pata que le ayude) a contemplar y eonte mo)
los viejos y excelentes. arnigos: Epictcto, Qttitttilit) L, tto Sot ocle3, to, Montaigne, Buffon. El hombre no muere, se mata Por culpa nuestra es breve nuestra vida le dice otro.
Cajal se preserva de cú mto puede abiertamente disn)mt rl se yun plan htg1eano admirable; lo sigue tercamente, como buen aragonés. como sabio auténtico. Así puede seguir leyendo, metlit tando ctL. Endo Siempre con plena claridad de espíritu. En busca de la gloria? En busca de ¡la verdad.
La ausencia de éxitos ruidosos, inmediatos, nunca hizo rder tº. ºnemencia al pulso de Cajal. Siguió ten¿tamente su faena. tanto LC¡ii0 seguir su vida: le era imposible abandonarla. ProlvbnLL))L)x L c. duco, próximo al termino de su Larreta, las exctttsiottes por el cz. mon ne ia literatur, a de la historia, del arte o de la erudición encicl )j)LdiL. tf ner. zos cmeles. Quien ha consagrado buena parte de. su tido. a un or det. Ee ¿acti vidad intelectuaíl siente en su cerebro el collado onlpitar de reine iLx ºé let gadas. Son tidas de trtistzi, de filósofo, de gran poeta qee tL. L) LL. se soñaron ¿vivir. que a horti fin:)l asunto. su Lº tl)ezn preºttnta. nor en. no se vitie ron. th agonia final del espett tl. st laborioso z)i)iettn. fod; las ¡Lt. tititladLs del espiritu débe ser, patorosa.
lót;i nt0d0¡tt. i. dLn ostta. o LonmenL1a. X:c. usttº ºedt. la. LL LLLlL) Cajiil anota en st) l1bzo COL ºlé jj u tntodorianuenlo nuºn tn. LLO CLM Lliaiii lló :t pi Chao the de: agotan lo, c)ttettou¿ando az plenzt í¿ltt. duizti1ti: punc1pe. qu etid ºe todo