Archivo rebelde fr
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Guerri eros Aragoneses de 1808 En esta Segunda Guerra de Independencia. los hombres del Alto Áraqón, de Los Cinco Villas, de la ribera del Ebro, de ios sierras y de los llanos de Teruel, luchan y mue ren por la libertad y por la dignidad de España.
Mientras llega la hora de publicar sus nombres, de contar sus hazañas, Arogrin quiero recordar los loriosas líquras de sus uerrilleros, durante la epopeya nacional de 1808.
Don Miguel Sarese Son los hijos de la provincia de Huesca.
generalmente hablando, rehechos, fornidos, inlat. igabies, fuertísimos, de color sano y agradable presencia. En cuanto al carácter. son bulliciosos y un tanto altivos, hasta irisar a veces en soberbios, pero francos, ingénuos, alegres, laboriosos, enemigos de la traición y capaces de toda acción heróica. Esta virilidad indomable, heredada de los celtiberos y de los bárdulo.
constituye el fondo del genio aragonés. Tipo perfecto del oscense aparece a nuestros ojos el célebre guerriiero Miguel. Sa. asa. Miguel Sarasa :era en 1808 elºhiicenda rio más rico de Embún, lugar perteneciente a la prºvincia de Huesca. sit nado a cuatro leguas de. la ciudad de Jaca.
Mozo de alta estatura, gran corpulencia y aún más grandes bríos, era muy re5petad o en el pais po su gran cerazón y muy quendo por sus nobles prendas de carácter, su desinterés y su generosidad nunca desmentidas.
Teniase. y con razón, por el mejor jugador de pelota de toda la comarca, no habiendo en toda la provincia quien le aventajase en el saque, ni en la manera de volver una pelo 13.
Tranquilo vivía en Embún dedicado al cuidado de Su hacienda, de su mujer y de sus hijos, haciendo todo el bien que podía y gozando como un niño en sus partidos de pelota.
en los cuales admiraba a amigos y adversarios, cuando los sucesºs de mayo de 1808 y más que todo los dos sitios de Zaragoza, en tuya ciudad había hecho sus primeros estudios, conmovieron profundamente a don bliguel.
La caída de Zaragoza y la aparición de Re nnvales en el Roncal, decidieron a Sarasa, y bien pronto, sin atender a los ruegos de su esposa nia las lágrimas de sus hijos.
abandonó su hogar y su hacienda, y al fren te de varios mozos del pais, se lanzó al campo, teniendo con los imperiales en el.
mes de Junio de 1809 algunos felices encuentros. Puesto en comunicación con Mariano Renovales. bien pronto los unió una estro cha amistad fortificada por el amor a España y aumentada por los peligros que ambos corrían.
lteseñemos, siquiera sea ligeramente los combates sostenidos por Miguel Sa rasa contra las legiones napoleónicas, con su gue rrilla, que diariamente se veia reforzada por los bravos mont añesesdel Pli tneº.
El dia de julio de 1809 con 250 hombres, sostuvo en las llamadas Fuentesde Sarsa un terrible choque con una columna fran cesa de 600 hombres, sin que en las cinco horas mortales que duró el combate lograran los imperiales batir a nueétríoit, guerriIleros. El l9 del ciiado mes, Saiasa; que. aliigual.
de,. ílienovales. extendra sus excur51ones has cada. una, que sulniivrd1das cn érs de a 300 la Naya rra, atacó la guarnición onapart ista de la ciudad de Sanguesa, cómpuesta de 400 soldados, derrotándola por completo y matando cerca de 200 adversarios. Los franceses ansiosos de vengar esta derrota, enviaron un destacamento al pueblo de Embún, dispersaron a su noble familia, gue apenas tuvo tiempo de fugarse, e incendiarou su casa, apoderándose de sus ganados. Apenas lo supo el bravo aragonés cuando retrocedió hacia su país, y con sólo 150 hombres, y bajo los cañones de Jaca, a donde los habían conducido, recobró sus ganados batiéndose por espacio de siete horas con tra 70) hombres que salieron contra él de la plaza y obligándoles a buscar su salvación en Jaca, dejando el campo y las murallas cuajad05 de cadáveres.
El 23 de agosto, a la vista de la misma plaza, hizo frente Sarasa con extraordinario arrojo a la columna bonapartista. fuerte de 000 hombres, que venia de Zaragoza contra ¡Renovales. Esta acción, en la que nuestro heroico guerrillero contaba únicamente con 600 montañeses contra 3, 000 imperiales, comenzó a las cuatro de la tarde y sólo terminó a las diez de la noche cuando en vista de sus grandes pérdidas dispuso el jefe francés que ccsara el fuego. Jamás los imperiales habían visto este gó nero de guerra. Combatir de noche. Aca50. se decían, es esto posible? Los guerri lleros español cs se lo demostraron práctica mente. Para nuestros patriotas era igual combatir de dia y a a luz del sol que de noche al fulgor de las estrellas. Los france ses no osaron prolongar este combate nocturno tan peligroso y temi ble para ellos. la mañana siguiente Miguel Serasa bizo prisionera la música del regimiento de linea núm. 15 y 50 soldados con ella.
El día 25 de Agosto dió una nueva prueba de su arrogancia y valor. Por disposición de su amigo Renovales se encargó de la defensa del antiguo y famoso monasterio de San Juan de la Peña.
Sarasa, con 500 guerrilleros suyos y 300 que envió en su socorro Renovales, resistió. favor del terreno. el tremendo empuje. de. tre columnas irnperíaels de a 1, 000 hombres procuraban cercarlo primero para destruirlo de5pu és. Durante algunas horas sus guerrilleros, dando pruebas del heroico valor que siem pre distinguió a los hijos de Aragón, sostu viean el ataque de las dichas columnas, y las acosaron con el empuje que los imperiales se vieron forzados a refugiarse en uno de los bosques de pinos que por alli tanto abundan.
Obtenido este triunfo, Sarasa pensó en la.
retirada, no por temor a un nuevo ataque sino ¡para salvar sus guerrilleros del cerco que les preparaban los imperiales y para sostener el cual no contaba ni con víveres, ni con municiones, y en su retirada todavía les luzo 63 prisioneros. Furiosos los imperiales al ver que se les.
escapaba la presa, descargarºn su cólera en el monasterio de Benedictinos de San Juan de la Peña, entregando a las llamas aquella Joya artístrca tan admirada de propios y extranos.
Obligado Renovales a capitular en la peña y boquete de Urzaingui para salvar a los roncaleses ans otanos, Miguel Sarasa se vió forzado a desplegar todo¿ sus recursos y todo su valor para hacer frente a las numerosas fuerzas dirigidas contra él.
En todo el mes de Septiembre libró diversºs combates mantenidos con bravura increible, teniendo que dividir sus fuerzas para meior burlar la persecución, cada vez mas encarmzada, del enemigo.
El dia 17 de Octubre, con 74 hombres espero en Laciero un destacamento francés de 250 hombres, llevándolo en retirada hasta la ciudad de Jaca. detrás de tuyas murallas buscaron retugio los pocos que deió con vida. llocs de este mes sorprendió en las cercanias de Ayerbe un destacamento francés y que se apoderó de un convoy de 600 arrobas de sal que llevaban para la plaza de laca.
Vuelto a Navarra el de noviembre, ai frente de 300 guerrilleros batió una colum na de 400 infantes y 50 caballos, completando Su derrota al siguiente dia en las cercanías de Sangnesa.
Al recibir la grave noticia de que lavier. Mina (El Estudiante) se hallaba cercado por los imperialistás. decidió correr en su austlio; mas al llegar al lugar de Bailio supo ia retirada de los franceses. y dejando en Ber dún a su segundo ll. Domingo Lobera con 300 hombres y dos cargas de municiones.
marchó con la sal a Xavierre Latre.
conr1sºusua. Ivv lo produjeron. Llega a México, acompañando a un Virrey, aristócrata, lindo, suave y majadero. Se incorpora a su Diócesis en 1640 y decide, cosa extraña en aquellos tiempos. por lógica. ser Obispo de verdad. Un Obispo necesitaba una Catedral. La de Pue bla era todo menos eso. Casi parecía un Corral des vencijado y sucio. Como necesitaba la Catedral, la hizo, Necesitaba feligreses y, como la mayoría de ellos eran indios se dedicó a protegerlºs y bien lo necesitaban quienes estaban siendo, secularmente ya, explotados por todas las castas. Necesitaba curas a quienes dirigir y mandar. El Obispado de Puebla en lugar de curas tenia. frailes, que se apoderaban de los curatos como arma para enriquecer a sus Ordenes. Por un entierro descubre Palafox llevaban a un español quinientos o seiscien tos pesos; y si era indio, le vendían para misas sus bueyes y sus pobres alhajas. En tres dias resolvió lo que la dejadez había creado en 50 años. Creyó que para entenderse con los indios era preciso conocer su idioma y ordenó que nadie pudie ra consagrarse sacerdote sin conocer o estudiar las lenguas en que había de dirigirse, si queria ser entendido, a qúienes tenia la obligación de doctrinar. Creía que losColeg ios eran. para enseñar y aprender y organizó el de San juan, creando de paso los de San Pedro y San Pablo, y re galándoles una biblioteca, que. hóy se llama la Pala. foxiana, con más cie 6, 000 vol. únienes de todas cien rias y facultades. Puesto que en su Sede ululaban los licenciados ybachilleres, con élillegó. ia imprenta a Puebla. Tomó enserio la vieja tradición olvidada do que los beneficios eclesiásticos eiah la administración delos bienes de los pobres y se cinpeñó por limosnero. pati atina. io y gunfí. iócio majadero sesos Virrey, rél ¿Marqués. de. Villéna. fera; primo. del Señor 7Duque de Bra ganz a queººacababa de c0nvertirse en Key. de ¿Portugal ¿FL, Yáíiju e. laglcatólicaiina estad ;del ¿Reyj Don ¿nóf tido ecónquistaijigel. reinofºrde stituyó al. eti iñ to j;iejñéu eittt aºººI. 5ii ;tijuarii déºrpatafox. a. y¿g Mendo co.
Felipe. vaESpana contruuand co ¡dºdºº dºº gººd. él Ítmncg¿fy. ésté ¿se. le ¿vino. encima. poó. con los v suitásr. E5tit;fué Slt P fdiºiófl. :glºfia tr.
íf. f;. jCanipabaii:¿Ípo fffsus¿ºi ies jiétiisfalfímargcn ¿te las leyes ces en bárbara, a la cabeza de las gentes, e intentan convertir en un seminario escolástico el ritmo de la vida ciudadana.
Tomó posesión del Virreinato, ocupó interinamente el Arzobi5pado y continuó sus experiencias. Comenzó la fabricación de enemigos en serie. El primero, el Virrey depuesto. a quien residencia. Después todos los Ministros del Virrey, a quienes encausa. Sintocar el sistema cree que lo que hay que corregir, muy clerical posición, son las personas, y agravia a quienes han mandado hasta entonces asustando a quienes defiende porque, con más experiencia que él, temen la segura revancha. Como en Puebla se lanzo sobre cuanto (llSO.
naba del concierto que le cantaba en su cabeza. Corrigió a curas y frailes, Creó una casa para mujeres mas divertidas o menos prudentes quela mayoria, dto esta tutos a la Universidad, recuperó los curatos para el clero secular y como Virrey, encarceló a los Oficiales que se decían del Rey y que lo eran de su próvecho, arregló la Real hacienda, socorrió a La Habana, hizo respetables las Salas de Justicias. Sus años mozos en la campiña de Aragón le hicieron bajar de las nubes y rompió el monopolio del agua de las huertas que unos cuantos poderosos se arrogabart. Puesto a actuar, todo lo encontraba fácil y llano y aunque él dijera lo im posible de remedio. dexarlo y llorarlo; mas lo posible, vencerlo y remediarlo. lo cierto es que atacaba impo sibles y, provisionalmente, los veuci. vt Demasiada actividad paragser tolerado y consentida.
Si la lógica seguía intentando imperar en Nueva. lf, spa a. podia romperse el ilógico sistema. En, 6412,. en el mismo año, en que fue nombrado Virrey, fué sustituido por el Conde de Salvatierray volvió a Pitebl;t, dejan do. en Méx1co algunos reconocrdos, un pueblo asombrado y temeroso de pagar con réditos de injusticia, la.
justicia que le habian hecho. y amos pocos, pero los más fuer agrav1ados. Es el inconveniente de au darsc por as ramas, sm pensa quelo mas seguro es que tro te gan qurza para soportar a Quien por ellas va, y den cone en :el suelo. Al volvér a. Puebla,, singduerorló, dió hacbaz os en. tad :dé camino y todavía sigue abierto su proceso de.
dominarlos. Se olvidó de su máxima lo imposible de remedio, de: carlo y llorarlo y tuvo que llorar el no haberlo dejado. Unos años de vértigo en que recogió las tempcstades que había,, sembrado en su ventolerakde reterma Excomulga a los jesuitas, estos consiguen encomulgarlo a él. Se divide el pueblo. Con él se que dan unos cuantos españoles, los indios, los negros algunos curas indígenas. Nada más que la mavoria i; por lo tanto lo más ineficaz en el régimen colonial. rente al insurrecto lo es, nosotros, 105 refugiados, lo sabemos mejor que nadie, quién se empeña en defender la legalidad de las leyes. todo el mundo de.
personas importantes, desde el Virrey a 105 Padres Maestros de las Ordenes religiosas pasando por los Oulores de la Real Audiencia. Es en vano que el Rey y el Papa, le den la razón a Palafox. Lºs muv locos o. sabian que en el siglo XVII, quienes tenían siempre la razon eran los jesuitas y la tenían porque nuestro Don juan, seguia a pesar de tener el tronco encima.
andándose por las ramas, y cuando pudo resistir, con su pueblo, con la fuerza de su pueblo, la de sus enemigos, prefirió ¡marcharse a los montes a predicar la justicia de su causa en vez de utilizarla para aplastar la mjusticia.
Vd Como era de esperar, tras darle la razón, fué deste rrado de su Nueva España y regresó a la metrópoli.
Salió llorando de la tierra en que había vivido havia aquella en que nació. Después fué Obispo de (luna.
Alli murió, sin dejar otra cosa que doulas y el recuerdode una comuocióu sin igual en la Colonia que, du rante muchos años le recordaba mientras pasaban por ella una letauía de irrvyes sordomudos sólo interrum pida, cien años después. por los que enviaba un gran admirador de. juan, el rey Carlos Ill. Ni muertodejó descansar a las gentes de las dos Españas. lin la protohistoria del liberalismo español y americano se agarraron a su memoria quienesdueriau sacara flote lo vivo del pueblo español de los pueblos españoles y se empeñó una singular batalla para ha cerlo llegar a los altares. Como siempre se quedó a mi canoniznción. Durante mucho tiempo fué motivo de. ºpoléntic a. loy. estzi en el olvido a la espera de un his o r1a dor o un literato que perftle y coxuplctc su figura ¿no sólo a través de sus actos sino de sus pro¡nisitos dé la ¿Iglesia, los 5Padrés de a1ºCptnjiztñítt. portoda Arné. ue dejo ntarcados en la selva de sus obras literarias.
rica. íen ¿Puebla ¿tonta Leti ctt ztltjttié s dt raí. parte. 1Í)ecidió j;