Archivo rebelde fr
01 02 08 01 1941 6
01 02 08 01 1941 6 black white

ºi. el. Si ºi. Púgmu Sens CONDICION LEGAL DEL BWADO.
rusulmi GONE. Viene de la 16. 7, 3)
ticos de esta. clase. que han llegado shots el po der, estánclars o emboscadammte en denia del Estátuto. Hemos oído muchas como Gets. 8i el Estatuto impide organizar el nuevo gobierno, el Estatuto tendrá que ser modidcado. yp. sa.
bemos lo que significa. orgniserj. en le temiino logis acostumbrada por estos politicos profesiona los. Los puestos de con. dmni imuu imnedistsmen.
te ocupados, por ndevas, pºrsonas de las suyas; las chambss laterales en instituciones dependientes de su induelicia política, iueron tsmblón destinadas a amigos; pero éstas no son bastantes: cade mugoto tiene sus amiguitos y éstos, mai humildemen.
te, sus amigas. parientes y me; en, suma, faltan chambns y hay que mover a esos bu. rdaatss.
comun se propone mar en este articulo los principales srgummtoe que se aducen, desenmascarerlos, y dejar a descalderte el verdadero fondo de este asunto, los móviles auténticos de los enemigos do los trabajadores al servicio del Esta.
de. Por otro lado, estará siempre listo para discu tir cualquier sugestión encaminada a modidcsr. el Estatuto, Los profesores de derecho nos muestran su mi. dición juridica. expiicdndonos que los servidores del Estado se pueden encontrar frente a ei en dos situaciones diferentes1 una contráctu. sl, determina de por las estipulaciones de un contrato tipico de prestación de servicios. cuando éste se ha celebre do de hecho, y em legal o reglamentaria, que es el caso más general, y que aparece en los preceptos de una ley o e statuto dictado por el poder público.
En este segundo caso. los iundonsries quedan sometidos de una mentre. total a la ley, que no pue, de ser modidcads por estipulaciones particulares entre el gobierno y sus servidores. En la mayor parte de los, paises, en efecto. existºn leyes de ser vicio civil que determinan las relaciones. entre el Estado y sus empleados; ahora bien, de ese hecho y de que en la, relación jurídica no hay elementos contractuales se quiere Sacar dos conclusiones importantísimas: la primera, que no son legítimos los sindicatos de burócratas y que todo hnolgl decre tada por ellos debe ser declarada ilegal, pues el moderno principio de los servicios públicos está vinculado al funcionamiento regular, normal e in.
teri umpido de ellos. En apoyo de lo anterior citan la abundante jurisprudencia de los tribtmales fran ceses, en los que el problema de la licitlr de las huelgas y de los sindicatos de burómhs de im dis.
cutido por años, con motivo de dos casos famosos: la huélgit de empleados postales, doc un acto ilícito por sentencia del Consejo de Estado de de agosto de 1909 y la. huelga de obreros ferrovia rios resuelta en el mismo sentido el 18 de julio de el Estatuto Jurídico de, los Trabajadores el Servi. un estatuto de protección para los servidores del. comsrs. teniendo la ilicitud de las huelgas de funcionarios.
Con relaciona los sindicatos de burócratas, la teu.
dencia tiene casi la misma fuerza; se sostiene que los empleados públicos pueden oru nar asociaciones de la clase del. articulo 9o de la Constitución, clubes. deportivos, centros recreativos o mutualistas, etc: pero que en bingún¡csso pueden formar sin.
dientes de los permitidos por la fracción XVI del ericqu 123, ya que no luibiendu relación contractual entre el Estado y sus servidores, no bay inte rés profesional que defender, fuera del que la pro. pia iey. del servicio civil, consigna y reconoce; En esta, situación se encontraba el problema en ¡dd xico, cuando el de diciembre de1938 se publicó cio de los Poderes de la Unión, y en ese momen to todas las teorias juridicos cayeron por tierra. no quedando ya otros argumentos, que los generales sobre conveiiiéncia politics de que las cosas tueran de otra manera, que las huelgas y los sindicatos de burócratas debian prescribirse para garantizar la eficacia, normalidad y prestación no interrumpida de los servicios públicos ¡la natural que esos atgumentos se hagan valer shore. nuevamente, para fundar la desaparición de Estado ¿vnacouerrruorouv.
Cuando entes de ls expedlcion del Estatuto Ju ridico se discutía el problema de la licitud de las huelga de los servidores del Estado, habia quien srglmientara la existencia de la fracción XVIII del articulo 123 de la Carta Politie:i que autoriza la huelga de los servicios públicos con el requisito de dar aviso, con diez dias de anticipación a la Junta de Conciliación y Arbitraje, de la» fecha de suspensión de los trabajos y que cuando se trate de servicios que dependen del gobierno, la huelga no se declare en tiempos de guerra ni se realicen actos de violencia contra las personas a las propio. dades. Con em apoyo constitucional que arranca de 1917 se venia sosteniendo, con sobre. de razón, la licitud de las huelgas de los, se:vidores públicos. aprovechando ademas el concepto moderno, tan amplio, de servicio público, que los tratadistds del Derecho Administrativo hsn construido. es decir, sos.
tmiondo que es servicio público, no sólo la acti vidad dejada en menos de los particulares y a su iniciativa y que la Constitución se redere a toda clase de actividad pdbllca, presteda por el Estado, concesionsdu, contratada, simplemente controlada o vigilada por el poder público. Los movimientos, hnelguísticos o sus primeros pasos. que entonces se anunciaron fueron pronto reprimidos por una tesis que el propio gobierno federal esgrimió en contra de sus trabajadores y que fue útil en varios.
hay el precedente de que estando en vigor el co gobierno. dijo en esa, epoca. la huelga de emplea d e ene rode 1941 m deraciúu y es creado un ambiente saturado con dos federales se ilid. y empezó. det:larsr em la idea de que los trabajadores públicos con dem pl e edos federales, por simple decreto. grupos en toros de trabajadores que pedían el ejercicio de este derecho para lograr el reconocimiento de sus demandas; de esta manera se declaró empleados federales a los trabajadores forrodarrileros, en la época de la incuutseiód, que como es sabido termi 116 en diciembre de 1925; a los trabajadores del. rastro de la ciudad de Mé xico, a. los empleadºs de la Benedcencia Pública del Distrito Federal. etc.
Con esa maniobra el gobierno del pais se libró de las huelgas de funcionarios, y al mismo tiempo mu. tlló los derechos constitucionales de sus servidores COMATE denuncia en la actitud de casas migos del Estatuto Juridico una tendencia enc minado a volver a situacloneseemejantesa las que privabed cuando éste se promulgó; tendencia muy peligrosa, que puede consisti choro ya sa en la decisíreción de que amplios grupos de tuacio.
nsrios son empleados de condenas, y en le. expedición de reglamentos particrdsres, visiblemente contrarios a la Constitución, como el que se expidió hace pocos años sobre el trabajo de los empleados bsnmrios. De igual manera se puede ahora negar el derecho de huelga o la libertad de formar sindi.
estos, a grupos completos de servidores públicos op rivados.
Es claro que mientras el Estatuto siga vigente, no será. muy fácil llegar a osas soluciones. sunque digo del Trabajo, se expidió el reglamento de ex cepción para los empleados bancarios. Bin embsr go, es de esperar que el gobierno federal no vuelva a incurrir en soluciones tan notoriamente contrarias a la Carta Politica de la República y que inclusive. cumpliendo con un deber elemental abrogat el reglamento eidstente sobre trabajo. de em picados bancarios.
Si el Estatuto es, cosa indudable, una garantia de permanencia y un régimen de escalafón en pro.
vocho de los empleados del Gobierno, BOMBATE se pronuncia defensor del Estatuto Juridico: atecerá clmiquior iniciativa encaminada clara, o in directamente a mamar los derechos de los traba jadbres, de la misma manera que sostendrá con. todas sus iuerzas. cualquier proyecto destinado a uiejor definir y aumentar esos derechos, Habrá. que denunciar las iniciativas aparentemente »e ncamina.
das a conseguir lo joria de los servicios públi cos, que en realidad oculten un propósito torcido y mezquino daabstir las conquistas de los servido.
ros públibos.
Ls tumnsrrnss. No nes vamos a réferir e las del senador que hace varios dias proyectaba hacer pasar una iniciativa de refonnne al Estatuto y que acorralado, terminó diciendo que sólo quería un huequito para sus amigos, pues. eun cuando revelador del móvil que agita a los politicos profesionales contra el Estatuto, fue demasiado burda la argumen.
tación usada, para poder tomarla en cuenta.
No una, sino mil veces, la prensa mercantil ha chos sindicales y de huelga, signidcan una amena za para. la estabilidad del Estado; que el funcio.
namiento del Estatuto, en muchos casos, entorpece el trsbajo;d e las ot lcinas; que no hay continuidad en la labor con los constantes movimientos de es csiafón; que una vacante de cualquier especie pro vaca,. para ser cubierta, movimientos ascendentes en toda una Secrº, terla Departamento; que los empleados pierden su tiempo en lios sindicales; que se afecta. disciplina; que los jefes in tra bajen, ocupados como están con asuntos eindica.
los y por último, que todo esto rompe el buen ritmo de los servicios públicos. Pero no sólo ese prensa sino también altos fun.
cionerios federales piensan lo. mismo; enemigos no declarados todavia del Estatuto, esperan que cus lis posibilidades para lanzarse contra el. Son ellos la principal amenaza.
Hay otro sector, que en muchos aspectos se con.
funde con los anteriores, que actina e. la organización burocrática, de ser un arma de penetración comunista. Corresponde esa acusación el deseo de aplicar al movimiento organizddo de trabajadores públicos, los moldes argumentos que las clases ricas de México, y la prensa a su servicio, iran ve.
nido aplicando al movimiento obrero; es muy fs cil decir que los empleados del Estado son comu.
nietos y están dirigidos por comunistas que quieren apoderarse del control de los trabajadores públi cos como medio de adueñarse del poder mismo. cuando llegue la ocasión. De esta manera la impresión que se logra causar, para creas un ambien.
te desfavorable de opinión, es todavía más honda; los elarmistas, los ingenuos lectores de las injurias y calumnias de este tipo, ezuzados por los poiiti.
cos enemigos del pueblo, se constituyen sin darse cuenta de que sirven de instrumento lines ajenos, en entmigos jurados del Estatuto y de los trabajadores que éste ampare.
La intención de COMBATE es ha. limitado por ahora a desenmascarar a los verdaderos enemigos del Estatuto y por lo tanto de los tra.
bsjadcres, a exhibir sus verdaderas intenciones y denunci los móviles de los politicos que emboscados o el aire libre, militan en¡eee como. El Estatuto tiene apenas dos años de estar vi gente y no es posible corregir los vicios de una designación deficiente o poco meditado, que si bien pudo acertar, estuvo igualmi nte expuesta a equivocaciones de buena omnia fe: los efectos del Estatuto, desde luego iavorabies, no se harán sen.
tii en toda su extensión sino hasta cuando los funcionarios cncsrgados de hacerlo, depuren el per sonal integren verdaderas carreras burocráticas, instruyan y preparen en escuelas apropiadas a los empleados de base que han de ingresar para cubrir los puestos inferiores de los esoaiaiones, reconozcan y se sometan a la autoridad del Tribunal de Arhi.
traje y dentro de los caminos due el mismo Estatuto marca. en estrecha cooperación con las unida.
des sindicales. se propongan el vcrdadcro mejoramiento del servicio.
1913. Después de entonces, los juristas franceses y casos para abogar, por la fuerza, toda tentativa en.
con ellos los de casi todo el mundo han venido eos caminado a reconocerles el derecho de huelga. El. gregados, llegaba una ola de rmores. Recorriendo los cafés de la calle principal, en el curso de una hora. pude oir que los alemsms estarian en Tours esa noche; que los in gleses habian olicitado un amisticie a espaldas de los franceses; que Winston. bur cm u y Paul Eeynaud se habian mddado, que Peris estaba en llamas, que un levantamiento comunista debia estallar dentro de pocas horas, que éste ya había comenzado y, por último, pero no monos persistentemente, que Hitler había ofrecido generosas conos.
ciones de soldado a soldado a mm En uno de los cafie, Pierre Level, el moreno nntigrm Primer Ministro, hablando con algunas personas afirmaba que él habir. previsto la catástrofe. Siempre estuve por un acuerdo con Hitler y con Molini. dede. Beta insana politica pro. Ingiaterra y los coqueteos con la Unión Soviética han muinsdo a Francia. Si este consejo hubiera sido tomado en cuenta aseguraba a sus oyentes Francis viviendo en paz seria ahora una nación feliz. En ese instante fué interi umpido por un anciano gentlemen vestido de gris. El señor Presidente Laval? interrogó antes de que Rui pudiera contestar, el anciano le dió una bofetada en pleno rostro, deupsrsciendo en medio de La multitud. Más tarde pude enterarme quo un hijo suyo un aviador, habia monto en combate.
Esta era la atmósfera que se respiraba en frente cuando llegó Winston Churchill acompañado por lord muxo: y lord Be svetbrooíy que; se encaminaroíí al Palacio Muni cipal donde los ministros frmoeses los Fué una escena dramática. En cual quier momento las cosas podian inclinarse a favor. de una capitulación de Francia. Am.
bos grupos sabian que esa podia ser la última oce tión que se reunieron como aliados Sabían que la batalla de Francia estaba perdida y que era imposible detener la. corriente de los acontecimientos en el continente. Pero la cuestión que discutían era si el gue bierno de Eeyn, ud debía continuar la guar re desde el vasto imperio francés con sus setente millones de habitantes; si se podria evacuar pºrte de los ejércitos franceses y, lo que era más importante para Inglaterra, si la flota trancess continuaría luchando al la do dela Gran Bretaña. En aquellos días era más difícil que nome obtener una buena informec ón (lonociu ya varias versiones de la histórica reunión. Alguien hablaba de una escena tremenda entre Weygand. y Churchill. Otro referia las maniobras de Ghautemps para convenc a los ministros a, solicitar un annisticio. Un tercero afirmaba que los líderes ingleses habían mostrado poca comprensión de le situadón francesa teniendo a la vista únicamente los intereses de Inglaterra. ms versiones coinddían, sin embargo. en el punto fundamental: que Reynaud había pedido e Inglaterra qdo desligarn a Premia de su obligación de no.
concertar por separado la paz o un mun Dhurcbill habia rechazado esta petición, aunque no con el vigor que le era habitual. En los franceses dejó la impresión de un hombre hondamente preocupado. Al fin los ministros franceses o ingleses acordaron que Reynaud se dirigiera nuevamente a los es Unidos en demanda de ayuda Los periodistas se arremollnmin alrededor de Beynaud cuando éste abandonó la sala de consejo. Va usted a continusr le preguntaron; Naturalmente. rrspondió rá pidnmente, muy rápidamente el pequeño Primer Ministro. Me parece oír todavía el ru.
mor de sus palabras. Entonces sucedió una cosa extraña: Se publicó el texto de una dentandá. de ayuda cuvloda al Presidente Roosevelt, unos cuantos dias antes Rmmud declaró que Francia continuaría luchando, si eso llegare a ser neceserio, en Africa. Hemos publicado este llamado. nos explicaba un alto oficial del Ministerio de Infomación para aumentar la presión sobre listados Unidos P6ro. qué sucederá. si la respuesta no es satisfactoria? preguntó uno de mis colegas. Ello tendria un efecto moral tremendo.
El oficial se encogió de hombros.
Algo muy peculiar estaba pasando; era imposible descubrir quién era el response.
bio de la publicación del llenado de auxilio: si Renaud o el Ministro de Información.
Jean Prouvost. que estaba en favor de un armistido.
Los rumores comenzaban a drmlar más velonnonte: nuestros colegas británicos nos ficcion que su embajada tenia una visión muy oscum de la situación. le decia que Chur321111 gnb. abandonado la reunión convencido de que la rendición Roncero era solo cues e su.
lista endemnniada irmertidumbrs y esta tortunnte ansiedad se prolongaron un dia más. Después tuvimos nuevamente que trasladamos a Burdeos, donde una ocasión antes, venido atacando el Estatuto, a los empleados otga Cuando se cumpla la ley y ºl gobierno garantice Mandos, a. sus sindit:stos, a los dirigentes de la Fe (Pasa a la pág. en 1914, el gobierno francés habia buscado refugio. En aquella vez los ejércitos alema nes nunca llegaron a Peris; pero ahora los de Hitler lo habian conseguido.
Cuando llegó la noticia de que srls habia caido, nadie dijo una palabra. Aborda moe el automóvi y nos alejamos, La tristeza de la. conquista de Paris estaba con nos.
otros. Paris, la alegre y hermosa ciudad de los días de la pre guerra; la triste y doliente capital durante la guerre bombardeada y atacada; el mutilado simbolo de la. voluntad del pueblo de su. sed de libertad, se Webs en manos de los nazis.
En Burdeos el aire se hallaba más densamente predado de rumores. La influencia del grupo P6teiu. Weygsud ganaba terreno.
El alcalde de Burdeos, Adrien Marquet, durante su carrera politica se habia tre.
formado del socialismo al fascimno. Ahora era uno de los campeones de la teoria de que la nueva rt ncie debia colaborar con los nazis para extermln sr al comunismo, a la democracia y, naturalmente, a los judios. Su amigo, Pierre Laval, rodeado de una cruda. de políticos más numerosa que nunca, repetia una frase que parecia haberse aprendido de memoria: Mussolini, a quien conozco como a la palma de mi mano, impedirá que Hitler sea demasiado duro con Francia.
Los secuaces de Pétain no cesabsu de afirmar. los cuatro vientos que el viejo mav riscal era el único que podia obtener de Hitler condiciones razonables. 1ll héroe dr.
Verdun edificaria una nueva. rancia sobre las ruinas de la Frmcia, derrotado, a ima gen de la Españp católica de Franco. Los partidarios de Pétoin, Mnrquet y Laval, estaban de acuerdo en que el Frente Popular, la Rusia Soviética. Inglaterra eran las responsables de la. caida de Francis. Los periodistas ingleses fueron advertidos por su consulado de que debian estar pre.
parados para partir. 3»
Se publicó entonces un nuevo llamado de Raymond a los Estadºs Unidos, con un medio tono extraordinariamente pesimista. El Primer Ministro pedia una nube de aeroplanós. agregando que lo que estaba sobre el tapete era la propia de de francia. Nuestro resistencia, cada dia mis penosa, no tiene ya significado el, al continuaris, no. vemos siquiera una lejana esperanza de una victoria común. nro esto un presa o de la cspit1dsción? Dos de los urinistros lo negaban enfáticamente. Mañana. en ciabs uno de ellos, decidiremos e que lugar debe trasladarse el gobierno para continuar la guerra Mañana era el domingo de que ya. he hablado. El ¡litimo para mi en Francia.
Pocos durmieron aquella noche. Todos sebian que la decisión debía tomarse dentro de las siguientes veinticuatro horas.
El gabinete se reunió tres veces. La respuesta del Presidente Roosevelt era el prin. zipel tópico de la. discusión En la primera reunión lºs partidarios de la resistencia se atenáron a una irase: cada semana que pese será una semana que traiga mayor eauti dad de materiales a los aliados. El grupo de Petein, representado en este debate pdn clpalmene por Chautemps, argiiis que Roosevelt había declarado, también, que no toma ria ningunas medidas militares cuando terminó la sesión se informó que trece ministros estaban a favor de que la guerra continuara, contra once que tenian u. rs opiu ón contrar is.
El Consejo de Ministros celebrado por la tarde discutió proposic ón b: ltdnica para constituir un gobierno flanco. inglés común, con un parlamento i, nco br táuico. Al final de ese Consejo se informó que la mayoria del gabinete estaba porout se continuara la guerra. La votación se mantuvo trece contra once Un ministro me dijo que se habia decidido trasladar el gabinete a Perpiñln, en la frontera franco. ºspedois De ahi podia translsdsrse fácilmente por sin e. las posesiones del Norte de Amics.
Lo que sucedió durante las dos horas siguientes es tedlvia un misterio. Todo lo que se sabe es que se celebraron varias conversaciones de gran importance.
Ill Primer Ministro se hallaba encerrado con el general Wevgand y con amiga de Bey nsud, la condesa Elena de Portos. Este, como era sabido. se inclinaba por la capltulación El Ministrºo de Aviación Laurent. Eynec. que habia votado a favor de la continuacion de la guerre. tuvo una prolongada convºrsación me el mriscal Pétain.
Camille Uheutempe trsbsjó al Ministro de Aprovisionamientos, Henry Queville. Ambos vieron si Presideno Lebron.
La tercera sesión de gabinete, comenzó cerca de las dies de la noche; pero no se prolongó mucho. El Vico Primer Ministro Uhsutemps no perdió mucho tiempo insistiendo